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Depreciación

Diccionario inmobiliario y financiero | One West Realty Comayagua

Libro del glosario inmobiliario de One West Realty

Qué es la depreciación y cómo afecta al sector inmobiliario en Honduras

La depreciación es la pérdida gradual del valor de un bien con el paso del tiempo por el uso, el desgaste, la obsolescencia o el envejecimiento natural.

En el ámbito inmobiliario hondureño se aplica sobre todo a las edificaciones, ya que los terrenos por lo general no pierden valor.

Esta pérdida es un factor clave para propietarios e instituciones financieras, porque incide directamente en la valoración de los activos, los precios de venta y las condiciones de financiamiento.

En una propiedad, la depreciación puede relacionarse con el uso, el desgaste, la obsolescencia y el envejecimiento natural de la edificación.

El papel de los bancos

Los bancos hondureños tratan la depreciación como una parte fundamental de su análisis de riesgo al otorgar créditos hipotecarios o préstamos con garantía inmobiliaria.

Utilizan el valor depreciado del inmueble para definir el monto del préstamo, fijando límites según el valor actual de la propiedad.

Además, exigen avalúos actualizados que incluyan la depreciación acumulada, para asegurar que la garantía alcance en caso de incumplimiento de pago.

Esto puede limitar el acceso al crédito para propiedades antiguas o deterioradas.

Efectos en el sector inmobiliario

La depreciación tiene varios efectos. Por un lado, reduce el valor de reventa de inmuebles con muchos años de uso o poco mantenimiento.

Por otro, genera una diferencia entre el valor contable y el valor de mercado, que puede dificultar compraventas o financiamientos.

Sin embargo, también puede estimular la inversión en remodelaciones o nuevas construcciones, lo que dinamiza el mercado.

En zonas urbanas, la depreciación de barrios antiguos puede dar lugar a procesos de renovación o revalorización conocidos como gentrificación.

Leyes hondureñas que regulan o atenúan la depreciación

En Honduras, varias leyes permiten manejar la depreciación desde el ángulo fiscal, urbanístico y financiero.

El Código Tributario (Decreto 170-2016) y la Ley del Impuesto Sobre la Renta reconocen la depreciación como gasto deducible para personas naturales y jurídicas, lo que ayuda a reducir la carga impositiva.

Esas leyes incluyen tablas oficiales con porcentajes máximos de depreciación según el tipo de bien, incluidas las edificaciones.

La depreciación no solo interviene en la valoración comercial de una edificación; también tiene implicaciones fiscales, financieras y urbanísticas.

Renovación y mejora de viviendas

La Ley de Ordenamiento del Territorio y Asentamientos Humanos (Decreto 180-2003) y la Ley de Vivienda y Asentamientos Humanos (Decreto 124-93) fomentan la renovación y mejora de viviendas para reducir el deterioro estructural y urbano.

Mediante incentivos y programas de crédito, estas leyes buscan evitar la pérdida de valor de las áreas residenciales.

El papel de la CNBS

La Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS) también exige a las instituciones financieras mantener avalúos actualizados y tomar en cuenta la depreciación al valorar sus activos inmobiliarios.

En resumen

La depreciación es un fenómeno inevitable pero manejable que afecta el valor de las edificaciones en Honduras. Su impacto es especialmente relevante en el sector inmobiliario y financiero, pues influye en las decisiones de inversión, financiamiento y desarrollo urbano.

Con la legislación vigente y la participación de los bancos se pueden atenuar sus efectos y promover un crecimiento inmobiliario más equilibrado y sostenible.